
El Museo Diocesano de Barcelona presenta una exposición que explora la relación artística y espiritual entre Antoni Gaudí y Joan Miró a través de la admiración que el pintor sentía por el arquitecto modernista.
El eje de la muestra son las 21 maquetas preparatorias de la serie de grabados Gaudí, realizadas por Miró entre 1975 y 1979, que se conservan en la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca, en diálogo con objetos y mobiliario diseñados por Gaudí procedentes de la Sagrada Família y de la Colònia Güell. La exposición ofrece la oportunidad de descubrir el proceso creativo de Miró en uno de sus grandes trabajos de madurez y las conexiones profundas que unen a ambos artistas en torno al lenguaje de la naturaleza y lo trascendental.