Llegir la processó de Corpus

El comisario de la muestra, el historiador del arte Albert Cortés, nos propone una mirada a la procesión de Corpus Christi a partir de los objetos y otros elementos corpóreos que participan en ella. Todas las instituciones de la ciudad, civiles y eclesiásticas, se mancomunaban en una gran celebración para rendir homenaje al Cristo sacramentado. Pero la procesión también era una ocasión para hacer gala y alarde, para manifestar autoridad y poder, ver y ser visto.

Todos estos aspectos se hacían y se hacen presentes en el Corpus barcelonés a través de diversos objetos que bailaban, sonaban, quemaban o simplemente se llevaban para comunicar a los espectadores, de manera explícita o simbólica, quién era el que lo llevaba, cuál era su lugar en la procesión y qué quería representar. Durante más de 700 años los barceloneses han ido añadiendo, modificando o quitando estos objetos hasta llegar al día de hoy; pero ya sea porque forman parte de nuestro presente o de un pasado lejano, todos nos hablan de relaciones; entre Dios y el pueblo, entre vecinos y comunidades, entre estamentos y sexos.

Con estas premisas como punto de partida, la muestra nos propone una mirada a la procesión del Corpus a partir de los objetos y otros elementos corpóreos que participan. Estructurada a partir de diferentes ejes temáticos, el comisario nos hace viajar por la procesión a partir de los objetos del mundo mítico (gigantes y bestias, monstruos y demonios, del pasado, del presente y del futuro…), objetos de devoción (la custodia, los cirios…), objetos de honor (revestirse y acompañar, adornar y transformar el espacio…), objetos de autoridad (identidad y precedencia, orden y significados) y objetos sensoriales (disfrutar viendo, escuchando y saboreando la festividad).