Nos alegramos de anunciar que los trabajos de conservación-restauración de la tabla de San Pedro (MDB 0005) ya han sido finalizados. La intervención la han llevado a cabo las restauradoras Beatriz Montobbio y Lourdes Domedel en el Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya y ha sido posible gracias al apoyo del Arzobispado de Barcelona y el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.

La pieza es una puerta de madera policromada que seguramente formaba parte del retablo del altar mayor de la iglesia parroquial de Sant Pere de Premià de Dalt, obra documentada del escultor alemán Miquel Lochner y perdida durante la Guerra Civil. San Pedro está representado según la iconografía tradicional, es decir, como un hombre de edad avanzada con barba corta y espesa, pelo rizado y corto coronado con la aureola. Su mano izquierda sujeta un libro abierto donde se puede leer “ TU ES PETRUS ET SUPER HANC/ PETRAM AEDIFICABO ECCLESIAM MEAM”, y la mano derecha toma dos llaves cuyo volumen se encuentra resaltado con la técnica del estofado.
La obra pictórica se atribuye a Bernat Goffer, pintor de origen germánico, activo en tierras catalanas entre 1464 y 1502. La existencia de un contrato firmado entre Goffer y el clavario de Sant Pere de Premià, el 26 de marzo de 1496, que hace referencia a la policromía de un retablo para esta parroquia vincula la puertas conservadas en el Museo Diocesano procedentes de Sant Pere de Premià con el pintor alemán.

El soporte de madera que presentaba grietas y fisuras ha sido consolidado, cerrando los agujeros que tenía debido al ataque de carcomas y a la perforación de clavos y otros objetos punzantes. Además, los elementos metálicos como las bisagras de hierro que existen en el reverso que presentaban un grado de oxidación han sido inhibidos y protegidos. En cuanto a la capa de preparación y la capa pictórica, se detectaban pérdidas, agrietados, y en general un aspecto oscurecido debido a la alteración de las tonalidades pictóricas y por la acumulación de suciedad, polvo, cera y hollín. Por este motivo, las capas de preparación y pictóricas han sido fijadas, y se han sometido a un proceso de remoción y limpieza. Para finalizar la intervención se realizó una reintegración cromática y se aplicó una capa de protección final.

Gracias a la labor de conservación-restauración la tabla de Sant Pere se encuentra en un estado óptimo, deteniendo un posible proceso de degradación, y ha recuperado sus colores vibrantes.
